Desde que la vi en aquel campo en cuclillas y de espaldas, y la manera con la que su vestido le daba una frescura a su piel, sus pies descalzos una pureza y como su cabello tocaba su espalda descubierta, sentí el escalofrío de eros recorrerme la espalda a modo de caricia. Me limité a echarme al pasto, poseído por mi instinto vehemente, me sentía ávido de su ser, tenia sed de su esencia, senti que de pronto nada era correcto y nada era incorrecto, solo eramos dos seres siendo como humanos, recuerdo como acariciaba mis sentidos con su respiración cercana y el calor de su cuerpo desnudando mi pudor. Arranque aquellas telas de ella, como los petalos de una flor quedandome con su aroma y textura pura, el peso de ella sobre el mio daba pauta a una interacción de estas dos expresiones de nuestros cuerpos..... Escribí esto porque, el erotismo nos hace ser más humanos, y al ser más humanos somos como queremos ser, como debemos ser, fuera de prejuicios sociales, éste es el momento en el que ...